Pensamientos ligeros en días de verano
Porque no apetece pensar mucho, porque hace mucho calor y porque tomar el sol creo que termina achicharrando alguna que otra neurona...
Total, que estaba yo la semana pasada en esa dura tarea de estar tumbada al sol (oh, parece que hace una eternidad...) y entonces me dio por acordarme de cosas que me hicieron preguntarme:
-- ¿Por qué siempre se pregunta qué tal el verano? En invierno no se pregunta: "¿Qué tal llevas el invierno?". Más bien se pregunta qué tal el curso, qué tal el trabajo, qué tal esto o lo otro, pero en verano se pregunta qué tal el verano, y da igual si toca trabajar o no, si coges vacaciones o no, si estás en pleno curro o en medio de tus días libres.
-- En español debería haber una forma verbal distinta para referirse a un nosotr@s que implique a dos personas y el que signifique tres o más, porque luego pasa que quedas con tu amig@ y crees que vais a ir a tomar algo l@s dos y luego se presenta con alguien más que no es que sea la persona más simpática del mundo...
Muchas tonterías, lo sé. Pero lo peor es que no acaban ahí, porque más tarde, viendo la tele, que desde luego que también atonta un poco las neuronas, me pongo a pensar por qué será que los anuncios de condones se multiplican por un 80% o más. Aunque es una respuesta bien conocida por todos... Y en ese momento bajo la vista y me da por pensar: se ven bonitas las piernas a la luz de la tele.
Días llenos de hallazgos...






Crispación dijo
Esto de tener demasiado tiempo para pensar es muy malo.
Y dicen de las depresiones postvacacionales.... a mi me dan pre- vacacionales. Deseando de empezar el curso, y hacer mis cosicas.
23 Agosto 2009 | 05:52