Y pasar la siesta entera siendo una india y un vaquero, y montar de pronto un show en el portal, y volar montando en bici por perdientes, y recorrer el pueblo entero una vez más, y enamorarnos por primera vez desde un umbral, y querer como a nadie hemos querido, y querer ser hermanas de verdad, y pensar que el invierno era aburrido, y querer que septiembre no llegara jamás, y contar historias de miedo sin parar, y nadar en aquella piscina tan profunda como el mar, y agarrar libélulas desde la cola, y atrapar moscas en un vaso de cristal, y mirar por una ventana para niños, y él pasar la noche en vela en el sofá, y querer como nunca había querido, y salir a la feria entre el ruido, y vivir el mejor momento jamás vivido, y pensar que podría ser realidad, y secar pipas al sol de Extremadura, y visitar la biblioteca cada mañana, y mirar, mirar sin actuar, y escuchar que soy tu prima preferida y que todos dicen que nos vamos a casar, y dormir en el sótano otra vez más, y jugar a ser la última elegida, y grabar una cinta sin final, y festejar la madrugada todos juntos porque termina otro de los veranos más maravillosos de mi vida.