Y sus animales. Supongo que es una buena forma de empezar a ver cómo es Australia: con esa fauna tan especial que tiene.

Esta serpiente se podía tocar. Y yo la toqué, claro. No es que me muriese de ganas, pero no todos los días se tiene la oportunidad de tocar una...

Y este cocrodilo también se podía tocar, aunque sólo por la parte de la cola, para no quedarnos sin dedos.

Porque si se quiere tocarlos, mejor antes de que se convierta en uno como estos:

También hay pájaros típicos. El que más es el kookaburra, que canta como si se estuviese riendo a carcajadas. Todo australiano que se precie sabe imitarlo y lo hace a la mínima ocasión. Este estaba en libertad, en el patio de una casa, no en un zoo como los anteriores.

Otro pájaro típico y con nombre parecido es el cockatoo. El de la foto estaba en un zoo, pero no es difícil que en una zona más o menos campestre acudan cuando se hace un hoyo en la tierra o se revuelve un poco.

Este es uno un poco feo. El emu es algo así como un avestruz pero más bajito y pequeño.

Este es otro de los curiosos: el wombat. Es como un cerdito o algo así... Son muy graciosos. A este lo pillamos dormidillo.

Y ahora vienen los más conocidos, como el ornitorrinco, aunque creo que el nombre español no le pega mucho. En inglés es mucho mejor: platypus. Estaba en un acuario nadando y lo hace realmente rápido. Pese a todo, conseguí hacerle dos o tres fotos bastante buenas. El día anterior habíamos estado intentando encontrar uno en su hábitat natural y no hubo suerte (o en ese momento se estaba "escondiendo"), pero la verdad es que la búsqueda en sí fue muy divertida, así que valió la pena.

El wallaby, que se puede confundir fácilmente con un canguro, aunque el principal truco para diferenciarlos es que el wallaby es más pequeño. El de la foto me pareció muy gracioso porque parece que tiene un antifaz, como el Zorro o como un ladrón que va a robar un banco.

El canguro de verdad. En este caso, una madre con su cría. Estuvimos dando de comer a la madre mientras la cría comía lo que tenía en la bolsa, aunque al principio yo pensaba que no dejaría que nos acercásemos en ese momento. Fue increíble que comiese de mi mano mientras su cría tenía la cabeza metida en ella.

Este es un canguro muy gracioso que encontré en un parque de atracciones que tenía algunos canguros, koalas, tigres o también los enormes cocodrilos de la foto de arriba. Por esta foto el canguro casi se puede asociar a la liebre, además por cómo comen y todo.

Lo mejor de todo es que puedes darles de comer y aprovechar para acariciarlos ya que los tienes tan cerca y están ya acostumbrados a ver humanos a su alrededor, claro. Esta es una foto de la primera vez que tuve canguros comiendo de mi mano.

Y si los canguros son monos, los koalas aún más. Lo mejor de todo es poder cogerlos para hacerte una foto de recuerdo. Yo lo hice y fue increíble: son pequeños, suaves y hasta parece que está dándome un abrazo. Esta foto es de una hembra de seis años que se podía acariciar (sólo en la parte baja de su lomo, eso sí) en uno de los zoos agarrada a una de sus cuidadoras. Y para evitar la posible pregunta: la del gorro no soy yo, desde luego.

Y por último en esta entrega sobre Australia: esta es una mamá koala de la que vimos salir un bebé koala casi diminuto, como de unos diez centímetros. Resulta que los koalas también tienen una especie de bolsa para llevar a sus crías. Fue algo único, ni siquiera mi amiga australiana había visto nunca antes algo así.