Y lo es en más de un sentido: primero, porque es mi santo, o uno de mis dos santos; segundo, porque siempre pasa algo bueno. Por eso quería que este año pudiera ser algo relacionado con una persona especial -o que yo pensaba especial-. Aunque llegue con un poco de retraso, este es mi propósito de Año Nuevo: no creer lo que me digan los demás, ni siquiera si son amigos míos. No voy a creer nada relacionado con miraditas, gestitos, conversaciones ni nada parecido. Al final, me llevo yo el chasco.
Sin embargo, no hay mal que por bien no venga y hay más de una sorpresa esperando a la vuelta de la esquina. Eso es lo que he pensado después de lo que ha pasado esta tarde. Hay mucha gente por el mundo a la que merece la pena conocer, y desde hoy una en concreto que espero poder seguir conociendo pronto. Sí, definitivamente, el 27 de enero es mi día.
4 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« Comprobadísimo | Inicio | Canción de enero »





Pues yo me alegro mucho que hoy haya sido tu día o que lo sea (todavía faltan horas).
¡Que se cumplan tus deseos!
Pues Felicidades. ¿Qué tal Madrid?
Besos
pues nada, apuntala en rojo en el calendario asi la tendras más marcada aun, y por cierto en mi casa tenemos alejandro y o celebramos el 26 de febrero, se feliz :)
Gracias, gracias. Fue un buen día, la verdad. Podían ser todos iguales!!
Solounpoco, todo bien por Madrid, muy bien. Pero no me inspiré mucho para hacer fotos... Pondré una que hice, pero no tuve ni tiempo ni nada para echar alguna buena...
Muchos besos!!