Mario Benedetti
El 2008 ha empezado bien y, no sé exactamente por qué, pero estoy segura de que va a ser un gran año. Quizás sea sólo porque el 8 es mi número favorito. No es una razón de peso, pero tal vez al final lo sea sólo por eso.
De todas formas, una gran manera de comenzarlo es con Mario Benedetti, al que descubrí gracias a Alejandro Sanz y que me enganchó desde la primera de sus líneas que leí. Este poeta se merece mil posts, que se lea al menos un poema o una de sus frases cada día y reflexionar sobre lo que afirma este ateo confeso, porque ve con más claridad que la mayoría de los mortales. Me gusta su socarronería en algún punto de sus poemas, me encanta lo romántico-idealista-realista que es, me fascina lo sorprendente de muchos de sus finales, te lleva por donde él quiere.
Estos son algunos de los poemas que más me gustan, aunque otros muchos se quedan fuera, muchos que coinciden con lo que siento hoy en día, en medio de mi estado histérico-relajado-saltimbanqui-inconmensurablemente feliz o en los que me veo reflejada como si se tratase de un espejo. Alguno de esos se queda para otro día. A partir de ahora no escribiré sobre cómo me siento o qué me pasa, simplemente dejaré un poema de Benedetti.
Lovers go home!
Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada
y me encontraste bien
y te encontré más linda.
Ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde estoy.
Sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola,
que del vecino
territorio del amor,
ese desesperado,
empezarán a mirarnos
con envidia,
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.
Digamos
1.
Ayer fue yesterday
para buenos colonos
mas por fortuna nuestro
mañana no es tomorrow.
2.
Tengo un mañanaque es mío
y un mañana que es de todos
el mío acaba mañana
pero sobrevive el otro.
Currículum
El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica
usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre un lío,
entonces
usted muere.
Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender cómo sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
por fin
me necesites.
Almohadas
Hay almohadas de pluma
hay almohadas de siesta
de lana
de vientre
de muerte
pero no todas
están
en el secreto
ni todas saben
evacuar
las consultas
la tuya tiene
un pozo
donde ajustas
la nuca
y en las noches
amargas
hundes
ojos y lágrimas
Viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Por siempre
Si la esmeralda se opacara,
si el oro perdiera su color,
entonces, se acabaría
nuestro amor.
Si el sol no calentara,
si la luna no existiera,
entonces, no tendría
sentido vivir en esta tierra
como tampoco tendría sentido
vivir sin mi vida,
la mujer de mis sueños,
la que me da alegría...
Si el mundo no girara
o el tiempo no existiese,
entonces, jamás moriría.
Jamás moriría
tampoco nuestro amor...
pero el tiempo no es necesario
nuestro amor es eterno
no necesitamos del sol
de la luna o de los astros
para seguir amándonos...
Si la vida fuera otra
y la muerte llegase
entonces, te amaría
hoy, mañana...
por siempre...
todavía.











solounpoco dijo
Un día en una librería vi un libro titulado "El Porveni de mi Pasado". Sólo por el título lo compré. Su autor: Mario Benetti. Desde luego, sus lecturas no dejan a nadie indiferente. De lo mejorcito que se puede llevar uno a casa. Por cierto, me gusta la de la almohada.
Besos
3 Enero 2008 | 03:33 PM