Dicen que no existe la felicidad. Soy de las que podría estar de acuerdo. Coincido más con esa "teoría" que afirma que lo que realmente existe son momentos felices. Sin embargo, últimamente soy tan feliz... Todo el tiempo, sin pausa, sin saberlo, sin darme cuenta, aunque me descuide. Soy feliz, constantemente feliz, y sólo cuando me paro a pensarlo me doy cuenta de que era feliz hace veinte minutos y sigo siéndolo, y aún sigo estando feliz tres horas después, y ocho, y justo antes de quedarme dormida, y nada más despertarme... Y el resto del día, y así un día tras otro y tras otro. Y en este caso no sé explicar la diferencia entre "ser" y "estar", entre "ser feliz" y "estar feliz". Y por decirlo, por escribir que soy feliz, todo el mundo pregunta por qué. Todos quieren saber por qué motivo y si se debe a eso de lo que ellos ya saben algo y que intentan confirmar.
No sé si esta situación será del todo normal. Esto me rompe los esquemas. Pero es que se han roto tantos esquemas últimamente... Y no me importa, no los echo de menos ni los necesito, sólo es que ha sido una sorpresa. ¡Qué cierto es eso de que todo ocurre cuando menos lo esperas! Pero bienvenido sea, bienvenida sea la casualidad, el azar, el destino o lo que sea que hace que dos trayectorias, dos realidades se crucen, se vinculen o se fundan.
Desde aquel día 5 nada ha vuelto a ser igual. Desde aquel momento, todo es mejor, aunque a veces sea peor y dude de todo, de todos y de mí, aunque todo sea como estar siempre montada en el primer vagón recorriendo una montaña rusa con impresionantes giros -o loopings, que además sería un término más adecuado en este caso-, con subidas y bajadas de vértigo, siempre a toda velocidad. Espero que la montaña rusa no se derrumbe, que el vagón no descarrile, que los raíles no se desengrasen, en definitiva, que nada falle. Más aún ahora que estoy empezando a controlar eso de que el estómago salte, de sentir un pellizco cada vez. Espero poder seguir sintiéndome feliz a cada momento, espero encadenar uno tras otro, hasta batir el récord Guinness de momentos felices si ya hay categoría o inaugurarla y establecer una marca insuperable si es que todavía no existe esa modalidad. Espero, espero.